Tras completar con éxito su histórico sobrevuelo lunar, la tripulación de la misión Artemis II ha iniciado la fase final de su viaje de retorno a la Tierra. Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se encuentran actualmente en una trayectoria de retorno libre, impulsados por la gravedad terrestre tras haber abandonado la esfera de influencia de la Luna este martes a las 13:23 hora del este de Estados Unidos.
El cierre de esta histórica misión de aproximadamente 10 días está programado para el próximo viernes, con un amerizaje previsto a las 20:06 horas (7:06 p. m. en Colombia) en las costas de San Diego, California. Para garantizar un reingreso seguro, la cápsula Orión ejecutó el martes la primera de las tres maniobras de corrección de trayectoria de retorno (RTCB, por sus siglas en inglés) mediante el encendido de sus motores a las 8:03 hora del este.

Artemis II: un reingreso extremo a 11 kilómetros por segundo
La maniobra de amerizaje representa uno de los desafíos técnicos más rigurosos de la misión. La nave Orión impactará las capas superiores de la atmósfera a una velocidad cercana a los 11 km/s (aproximadamente 40 000 km/h), una cifra significativamente mayor a los 8 km/s habituales en las misiones que regresan desde la Estación Espacial Internacional.
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Este incremento en la velocidad genera una energía cinética masiva que debe disiparse en forma de calor. El escudo térmico de Orión, ubicado en la base del módulo de tripulación, quedará expuesto tras la separación del módulo de servicio —prevista para el viernes a las 19:33 ET (6:33 p. m. en Colombia)— y deberá soportar temperaturas extremas de hasta 3 000 grados Fahrenheit (unos 1 650 grados Celsius).
There's a lot to process on Day 8 of the @NASAArtemis II mission. With Earth in view from Orion's windows, the astronauts are packing up and reflecting on their lunar journey. pic.twitter.com/iTFuMFxJPX
— NASA (@NASA) April 9, 2026
Precisión técnica en el descenso y despliegue de paracaídas
Para asegurar la integridad del hardware, la NASA ha optimizado el perfil de reentrada basándose en los datos de la misión Artemis I. En lugar de un descenso abrupto, la cápsula utilizará una técnica de planeo atmosférico que busca evitar la pérdida de material del escudo térmico observada en pruebas previas.
Una vez superada la fase de máximo calor, Orión iniciará una secuencia de paracaídas meticulosamente sincronizada. En primer lugar, se desplegarán dos paracaídas de frenado para reducir la velocidad a unos 494 km/h (307 mph). Posteriormente, tres paracaídas piloto extraerán los tres paracaídas principales, que ralentizarán la nave hasta una velocidad de apenas 27 km/h (17 mph) para el impacto con el océano.
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Logística de recuperación en el Pacífico
El punto exacto del amerizaje se sitúa en el océano Pacífico, cerca de la frontera entre Estados Unidos y México. Allí, el buque de la marina estadounidense USS John P. Murtha aguarda para realizar las labores de recuperación de la tripulación y de la cápsula. La NASA ha confirmado que las previsiones meteorológicas en la zona de San Diego son favorables para la operación.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, expresó optimismo durante una reciente rueda de prensa: «El clima cerca de San Diego se ve favorable, así que estoy optimista de que podamos amerizar cerca de la costa». Isaacman subrayó que, aunque el lanzamiento y el tránsito lunar han sido impecables, la agencia mantendrá la alerta hasta que los astronautas estén sanos y salvos en el agua.
El futuro tras el éxito de Artemis II

El éxito de esta misión no solo confirma el funcionamiento de los sistemas de soporte vital para misiones tripuladas de larga duración, sino que despeja el camino para la siguiente fase del programa. La NASA ya proyecta las misiones Artemis III y Artemis IV, donde se espera que los seres humanos vuelvan a caminar sobre la superficie lunar por primera vez en más de medio siglo.
Los datos recopilados durante estos últimos días, incluyendo las observaciones directas de la cara oculta de la Luna y las pruebas de los trajes del Sistema de Supervivencia, serán fundamentales para establecer una presencia duradera en el satélite y, eventualmente, lanzar las primeras misiones tripuladas hacia Marte. Con el regreso de Orión este viernes, la humanidad cierra un capítulo de pruebas para abrir oficialmente la era de la exploración lunar sostenible.