Voces de los Caminos

Tierra mía

2025-08-03
Imagen de Tierra mía

Por María Gabriela Pavas Álvarez.

Esa tierra me la dio mi padre,
la pisamos juntos y salieron surcos;
le sembró semillas al amanecer,
brillaron en la noche las espigas;
florecieron: la papa, el fríjol, el maíz.

De pinos rodeó al paraíso.

Atizado por mi madre, el fuego parecía no apagarse jamás;
con las manos esparció cenizas y en el suelo florecieron: rosas, azaleas y
campanas;
al jardín brincaron: afrecheros, colibríes, mirlos de alas negras.

De trinos se llenaron los domingos.

Tierra jugosa; de mortiños, arrayanes, agua clara por las acequias;
el río para soñar, el lago para pescar, un remanso para las vacas.

Cualquier día sonaron las aldabas y hubo una casa para habitar: con chambranas
de macana, pilares de roble, paredes pintadas con barro, blancas como la espuma
que brotaba entre las raíces de las cañabravas que danzaban agitadas en la
quebradita, cuyos retoños asoleados resisten todavía en la sequedad de los
barrancos.

Esa tierra me la dio mi padre, allá se cruzó la vida, y del fuego cualquier día se
rompió la llama y el humo cubre los inviernos grises.

Allá los pasos perduran en el tiempo y sombrean la pared raída y al musgo que
trepa en busca del alero.

Un día, para no volver, atravesamos juntos el umbral.

  • Tierra mía

    Nada nuevo bajo el cielo raso

    «El nadaísmo nos enseñó que la honestidad duele, pero que la mentira duele mucho más. Nos enseñó que en economía y política nada es sagrado, por más subversivo que esto pueda parecer».

  • Tierra mía

    De las flores pisoteadas que vuelven a crecer: reflexiones no pedidas de un chico que se graduó

    «No busco la felicidad con pasos firmes ni con mapas perfectos. La busco tambaleándome, a veces retrocediendo, pero con la certeza de que hay un lugar al que pertenezco y que eventualmente llegaré».

  • Tierra mía

    Pensar la soledad

    «Pero no toda soledad piensa, ni todo apartarse escucha. A veces, lo que llamamos soledad es un ruido constante que impide advertir cuán lejos estamos de todo, incluso de nosotros mismos».

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