La Sijín de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y Claro Colombia desarticularon una red criminal que durante más de dos años operó en Antioquia hurtando y vandalizando infraestructura de telecomunicaciones. La operación resultó en la captura de 14 personas, a quienes un juez de la República les impuso medidas de aseguramiento intramural. Las pérdidas ocasionadas por la organización superan los $1 000 millones de pesos en equipos, reposición y recuperación de red.
Violencia, hurto y daño: así actuaba la organización
La investigación reveló que los integrantes de la banda ingresaban de manera violenta a estaciones base y antenas de comunicación para sustraer baterías, plantas eléctricas y acometidas. En cada incursión también causaban daños deliberados en cerramientos, puertas, gabinetes y sistemas de seguridad, lo que multiplicaba el impacto económico más allá del valor de los equipos robados.
El trabajo de las autoridades combinó investigación técnica, seguimiento en campo y análisis de patrones delictivos para identificar rutas, puntos críticos y el esquema de operación de la red. Las capturas en flagrancia registradas en distintos años sirvieron como antecedente judicial para que la Fiscalía sustentara ante un juez la gravedad, la continuidad y el carácter organizado del delito.
Hospitales, colegios y comunidades rurales, entre los perjudicados
El impacto de esta organización no fue solo económico. Las interrupciones temporales del servicio móvil afectaron a ciudadanos, instituciones educativas, centros de salud, estaciones de policía y dependencias judiciales en zonas urbanas y rurales del departamento. En áreas apartadas, la pérdida de conectividad agravó el riesgo en situaciones de emergencia y paralizó actividades productivas y de seguridad ciudadana.
El peso legal de estos hechos es mayor dado que las telecomunicaciones están declaradas servicio esencial en Colombia por la Ley 1341 de 2009, lo que implica consecuencias jurídicas agravadas para quienes atentan contra esta infraestructura.
Chatarrerías y comercializadores, próximos objetivos de la investigación
Las autoridades confirmaron que la investigación no concluye con las 14 capturas. La Fiscalía avanza en la identificación de los receptores y comercializadores de los equipos hurtados, con foco en chatarrerías y negocios dedicados a la instalación de sistemas energéticos alternativos, los cuales también podrían enfrentar cargos penales.
Claro Colombia llamó a la ciudadanía a reportar cualquier acto sospechoso relacionado con el robo o daño de equipos de telecomunicaciones —plantas eléctricas, baterías de litio y plomo, cables, fibra óptica y polos a tierra— a través de la línea *160 desde móviles Claro, el PBX 310 200 8888, opción 1, o la línea de emergencias 123 de la Policía Nacional.