La ONU alerta sobre el aumento de la inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe por el fenómeno de El Niño, que amenaza a millones de personas vulnerables ante la crisis climática y el alza de precios y que tendría impactos de moderados a graves a finales de año.
«Los fenómenos climáticos extremos seguirán ocurriendo, pero podemos evitar que desencadenen crisis humanitarias. Combinando seguros, crédito y servicios financieros digitales, ayudamos a Gobiernos y comunidades a resistir sequías, inundaciones y tormentas», explicó la directora regional del Programa Mundial de Alimentos, Lena Savelli.
Noticia relacionada: Presidente Petro plantea a hogares y empresas instalar paneles solares, si pueden, frente a riesgo energético
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP) discutieron —en una mesa redonda— medidas de acción temprana, preparación y fortalecimiento de la resiliencia frente a eventos climáticos extremos.
🔥 #ExtremeHeat threatens the livelihoods of 1.23B people.
— Food and Agriculture Organization (@FAO) May 13, 2026
Agricultural yield losses can triple when heat combines with other hazards such as drought & are projected to get much worse as the world warms.
More in @FAO–@WMO report 👉 https://t.co/dyTg4xyBHp pic.twitter.com/jDfFjyb56q
Según estos organismos, más de 33 millones de personas padecen hambre, 167 millones enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave y más de 181 millones no pueden pagar una dieta saludable en América; y añaden que la región concentra un 22 % de las pérdidas globales por desastres agrícolas, valoradas en 713 000 millones de dólares.
Entérese: Trump y Xi Jinping se oponen a que Irán tenga armas nucleares y piden normalizar el tráfico de Ormuz
El fenómeno de El Niño podría empujar a más familias hacia «una situación de vulnerabilidad», al provocar aridez en el Corredor Seco de Centroamérica —una extensión árida, golpeada por la pobreza y vulnerable a la crisis climática— y alterar los patrones de precipitación y temperatura en la región, según advirtieron las entidades en un comunicado.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) sitúa la probabilidad de este fenómeno climático entre un 70 % y un 80 %, y alcanzaría su máxima intensidad a finales de año. En concreto, se espera un aumento de precipitaciones en el sur, lo que puede traducirse en inundaciones y un déficit de lluvias en el centro y norte de América.
Al fenómeno climático se suman los elevados precios internacionales de combustibles, fertilizantes y alimentos, por la guerra en Oriente Medio, que pueden agravar la situación al reducir el poder adquisitivo de las familias y aumentar la presión sobre los sistemas de protección social y las respuestas humanitarias.

De esa manera, en el comunicado se enfatiza en la importancia de prepararse porque «los presupuestos se reducen, pero las necesidades humanitarias impulsadas por el clima aumentan en todo el mundo», así como en el apoyo a los Gobiernos y comunidades para reducir el riesgo de crisis alimentarias recurrentes.
«Invertir a largo plazo en las comunidades rurales y fortalecer sus capacidades es fundamental para que puedan adaptarse a los eventos climáticos, estar preparadas ante futuros impactos y continuar produciendo alimentos para la región», dijo la directora regional de la División de América Latina y el Caribe del FIDA, Rocío Medina Bolívar.
En este sentido, varios países de Centroamérica —con ayuda de la ONU— ya han activado planes de acción con anticipación, pues más de 76 000 personas se preparan con mensajes prácticos, transferencias monetarias, distribución de granos básicos y el seguimiento de estaciones meteorológicas.
Fuente: Agencia EFE
Ingresa al canal de WhatsApp de MiOriente https://whatsapp.com/channel/0029Va4l2zo3LdQdBDabHR05