Una paciente con diabetes mellitus tipo 1 suspendió su tratamiento con bomba de insulina tras varios meses sin recibir los insumos médicos por parte de la Nueva EPS, situación que, según denuncia, no ha sido resuelta pese a las gestiones realizadas.
María Paula Alzate, de 21 años y residente en Rionegro, explicó en diálogo con MiOriente que los inconvenientes comenzaron en octubre, cuando la entrega de insumos empezó a presentar retrasos. «Me entregaban pendientes de tres o cuatro meses que nunca se cumplían», afirmó.
En enero, la Nueva EPS terminó el contrato con la farmacia encargada de la dispensación Colsubsidio, lo que derivó en la pérdida de los pedidos acumulados. «Todos los pendientes se perdieron por completo», señaló.
A partir de ese cambio, el nuevo convenio con Tododrogas no contempló la entrega de insumos de alto costo, necesarios para el funcionamiento de la bomba de insulina, lo que impidió la continuidad del tratamiento. Desde el 19 de febrero, la fórmula médica permanece en estado pendiente de autorización. «No tengo respuesta porque me dicen que no cuentan con una farmacia disponible para este tipo de tratamientos», indicó.

Ante la falta de suministro, la paciente se vio obligada a suspender el uso del dispositivo y retomar el manejo con inyecciones manuales. «En estos momentos lo único que tengo es quitarme la bomba de insulina porque ya no tengo insumos», explicó.
Alzate advirtió que esta interrupción afecta el control de su condición, al limitar el monitoreo continuo de la glucosa. «No tengo cómo medirme la glucosa 24 horas al día», dijo.
También alertó sobre posibles complicaciones asociadas a esta situación. «El mayor riesgo es una descompensación, como una cetoacidosis diabética o una hipoglicemia severa», afirmó.
La paciente indicó que ha presentado PQRS ante la EPS y la Superintendencia de Salud, sin obtener una respuesta efectiva. «Me dicen que lo mandan a otros diez días hábiles y nunca responden», agregó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para que se garantice la continuidad de los tratamientos en pacientes con enfermedades crónicas. «Necesitamos de estos tratamientos para vivir», concluyó.


